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martes, 17 de mayo de 2016

¿ Sabéis lo que es el BDSM?

El BDSM es una sigla que describe prácticas de sexualidad no convencional, y que da nombre a lo que hoy en día es considerado como una subcultura específica, estrechamente asociada con la subcultura leather. El término BDSM aparece por primera vez en abril de 1991, como la yuxtaposición de dos abreviaturas contrapuestas, BD (Bondage y Dominación) y SM (Sadomasoquismo). 

El BDSM tiene escasas décadas de vida y comienza cuando diversas asociaciones de activistas homosexuales sadomasoquistas de E.E.U.U. e Inglaterra tratan de crear un mismo espacio cultural para actividades hasta ese momento bien distintas, como la Dominación, el Bondage , el Fetichismo o el Sadomasoquismo. 

Robert Bienvenu (1994), reputado conocedor de la temática y catedrático de Sociología en la Universidad de Indiana, Estados Unidos, expone una visión alternativa de la historia del BDSM, que él asienta sobre tres pilares: el fetichismo europeo de finales de los años 20, el americano (desde 1934), y el movimiento del cuero a partir de los años 50.

La comunidad internacional vinculada al BDSM viene poniendo especial énfasis en que las prácticas sean SSC, es decir Safe, Sane and Consensual (seguro, sensato y consensuado), término acuñado en 1983 por David Stein. Su ideólogo lo definió del siguiente modo: 

Las relaciones BDSM deben seguir un modo seguro, sensato y consensuado respecto a sus prácticas:

seguras, en cuanto al conocimiento necesario sobre su desarrollo y sobre el material usado, así como sobre la prevención de riesgos.

sensatas, en cuanto a la capacidad razonable de decisión por parte de los actores, no alterada por drogas o bebidas y acorde con la experiencia de cada participante, sabiendo diferenciar fantasía y realidad.

consensuadas, en cuanto a que los participantes estén de acuerdo sobre la forma e intensidad con la que se realicen, e igualmente que dicho acuerdo pueda rescindirse en cualquier momento.

Desde los años noventa surge un nuevo concepto, el Rack, que reúne en torno a su definición un elevado número de activistas. Rack es el acrónimo de Risk Aware Consensual Kink, que se traduce en la comunidad hispano parlante como riesgo asumido y consensuado para prácticas de sexualidad alternativa (o no convencional): Racsa

El Racsa pone el acento en la responsabilidad propia de los participantes en una actividad BDSM, responsabilidad informada y consensuada para evaluar y asumir los riesgos. La mayor parte de los activistas de la escena adoptan actualmente la postura de señalar la definición SSC como adecuada para comunicarse con el mundo de la sexualidad convencional o vainilla,mientras que sostienen que el término Racsa define con mayor rigor y precisión las prácticas BDSM reales. 

A partir de 1992, el BDSM agrupa una amplia diversidad de prácticas, aficiones e identidades sexuales. Actualmente, el BDSM aglutina como subcultura a individuos heterosexuales, a homosexuales de ambos sexos y a bisexuales, a cristianos practicantes y militantes, a agnósticos y a personas relacionadas con otras religiones o misticismos.

Lo curioso de estas prácticas es que están basadas en el respeto mutuo y posee un lenguaje propio y unos códigos de seguridad basados en palabras clave que aseguren el final de un encuentro sexual entre dominado y dominador cuando este no está siendo disfrutado por alguno de los dos. Para dejar claro el momento en que la protesta del dominado es real y para poder manifestar su deseo de no continuar, es preciso que el Dominante pueda percibir nítidamente este deseo y diferenciarlo de la escenificación del "¡no, no más!" que puede ser parte del juego sexual pactado. 

La Palabra de Seguridad suele ser una palabra de rápida dicción y sonora como (“stop”, “tango”), o suele ser significativa para quien la debe recordar (por ejemplo el nombre de una persona familiar), etc. También puede usarse una palabra totalmente antierótica que rompa con el juego, como “getafe” o “reloj”. La ética del BDSM entiende que en todo momento la parte dominante respetará dicha manifestación e interrumpirá la actividad.

Esta forma de consenso supone una negociación previa a la sesión, en la que se establece el cómo, el cuándo y el grado de las actividades a realizar, la palabra de seguridad a emplear, etc. Pero también puede adoptar la forma de acuerdo menos elaborado, cuando existe amplia confianza por ambas partes. En estas performances en torno a los juegos de sumisión y poder, se entiende que quien realmente tiene el poder siempre es el sumiso o la sumisa, porque son ell@s quien paran el juego y establecen el límite del sufrimiento o la humillación que desean experimentar. 
in embargo, dentro de la comunidad BDSM, existen otras formas minoritarias de contemplar el empleo de la palabra de seguridad, especialmente para los practicantes del metaconsenso. Para ellos, la parte pasiva o sumisa cede voluntariamente y previo consenso, la completa responsabilidad sobre el desarrollo de la sesión a la parte activa o dominante. En esos casos es la parte activa la que decide si interrumpir o no la sesión, lo que presupone (además del previo consenso) un elevado grado de confianza y conocimiento entre ambas partes. Por último, los activistas de la Old Guard rechazan el uso de la palabra de seguridad, por entender que es un límite no deseado en la entrega.

El metaconsenso es una forma evolucionada de consenso, propia de algunas relaciones BDSM muy avanzadas en el mutuo conocimiento y donde se producen situaciones de profunda confianza entre la parte sumisa y su dominante, además de suponer una amplia experiencia por parte de esta última. Pese a ello, muchas de las personas incorporadas al BDSM tras el periodo de la Old Guard, opinan que el metaconsenso es una práctica que conlleva importantes riesgos y la consideran, por tanto, en los límites de la comunidad.

Algun@s lo practican sólo en el espacio del sexo y otros lo aplican a su vida cotidiana; algun@s se cortan en presencia de amigos y familiares, y otros no. Una esclava puede serlo el 100% del día, o sólo en la cama. Los amos y las amas celebran fiestas, reuniones, encuentros a los que acuden con sus esclav@s para compartir este modo de relacionarse e intercambiar experiencias. Muchas parejas firman contratos de propiedad y sumisión para establecer las bases de las obligaciones y los derechos de ambas partes: http://www.contratodeesclavitud.blogspot.com/

Lo más increíble es que todo este mundo pertenece a la parte no visible de la sociedad; tu jefa o tu vecino del quinto pueden ser amos/esclavos y tú no darte ni cuenta. Pese a la variedad de prácticas BDSM, sus seguidores y seguidoras comparten una cierta estética y un elemento común: el consenso y la tolerancia adulta, bajo el lema: “Tu gusto no es el mío, pero me gusta que lo puedas practicar” . El colectivo BDSM se ha esforzado a lo largo de estas últimas décadas por proyectar una imagen más positiva y menos estereotipada de su estilo de vida, debido fundamentalmente a la imagen peyorativa que se tiene del movimiento sadomasoquista. Han tenido problemas con la legalidad según los Estados; actualmente se les considera raros o locos pero no peligrosos.

Como curiosidad, os transcribo los diez mandamientos del Spank , una práctica basada en el azote:

1. Mi compañero y yo siempre usaremos una palabra de seguridad mientras disfrutemos de una sesión, y lo haremos de forma "segura, sana y consensuada"

2. Mantendré mis instrumentos puIcramente limpios en todo momento. "Un instrumento, una persona". Así mismo revisaré periódicamente mis intrumentos para ver si se encuentran en perfecto estado para ser usados.
3. Me cercioraré de que Ias fronteras de nuestra sesión estén perfectamente claras y delimitadas. Habrán sido consensuadas previamente y no rebasaré los límites acordados.

4. Nunca azotaré ni con la mano, ni la vara ni ningún otro instrumento mentras estoy de mal humor o enfadado. Si no me encuentro de buen humor, no jugaré.

5. Cuidaré de mi spankee en todo momento para asegurarme de que ambos estemos bien y me comprometo a estudiar en que lugares puedo azotarle y en cuales no.

6. Siempre, y digo siempre, respetaré que un "No, significa NO". El castigo será de acuerdo a las necesidades, deseos y límites impuestos por la persona que voy a azotar.

7. Nunca azotaré a una persona que no lo consienta, niños y todos aquellos que se puedan encontrar bajo una situación de inferioridad.

8. Nunca beberé alcohol o tomaré drogas antes o durante una sesión.

9. Haré de cada azotaina una experiencia divertida, excitante, erótica y memorable.

10. Haré de cada azotaina una experiencia divertida, excitante, erótica y memorable.

Encontrado en: http://cometospk.blogspot.com/





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